martes, junio 20, 2006

El fútbol y yo - Diego Agrimbau

11 comentarios:

Roberto vs dijo...

Mañana vas a estar viendo el partido.
Que bueno esto de que los creadores no hacen nada y los lectores igual escriben. Otro logro de historietas reales. rvs

Federico dijo...

Creo que nos están dando un mensaje, Fran.

Diego Agrimbau dijo...

Ya está! Mil mil mil disculpas!! Los fines de semana largos dan para la vagancia. No volverá a ocurrir.

Anónimo dijo...

Amigo, por eso esa publicidad de "haganlo por los que no llegamos" pega tanto; mi solidaria comprensión.

Kwaichang Kráneo dijo...

Ya lo dije, creo, pero me repito como todo anciano: abandonè el futbol cuando vì que ni siquiera era capaz de matar a una maestra rompiendo de un pelotazo un ventanal enorme en la escuela. Eso que los vidrios saltaron por todas partes...

sol dijo...

*Risas*
de nuevo esta semana, genial la cara de agrimbau enardecido
*más Risas*

F ! X dijo...

jaajjaa, me senti identificado con eso de quedar ultimo en las elecciones o quedar de defensa mirando el partido... asi fue mi secundaria
agrimbau, la cosa es jugar con una seleccion de maletas y cagarse de risa
ESo hice este domingo, pizza enuna quinta y para la espera un folbito con unos heavy-cerveza, partido de 3 horas y 5 goles en total.
Pogo en los festejos y moretones para toda la semana
Y de gatorade unas brahma.

Roberto vs dijo...

¿Martini Seco se habrá ido a jugar un partido después de ver el partido? Si Diego es frustrante en un planeta que tiene la forma de un fútbol ponerla en un árbol, cuando yo era chico eso era más difícil porque jugabamos con pelota de trapo. Yo, al contrario, más allá de que pueda mandarla al piso treinta de un edificio, cuando veo a unos chicos jugando se me va el píe, estoy rogando que venga para donde estoy yo así puedo devolverla. rvs

elca dijo...

Esa es una de las cosas con las que nos enfrenta la socidad a los hombres para mantener nuestro status de varón, imposible negarse, así uno pasa este tipo de papelones que nos desnmascara como indignos al título. Lo mismo sucede cuando se queda un auto: "jefe, me ayuda a empujar?" no ven que mi ayuda será totalmente superflua? pero uno toma su orgullo varonil y empuja, y patea, de todos modos, peor lo llevan las mujeres. no?

Diego Agrimbau dijo...

Gracias amigos. Esto es 100% verdad, todas las escenas son reales. Y eso que me quedarón varias en el tintero. Tengo en mi haber, por lo menos cinco goles en contra. Posta. Pero contarlos hubiera sido redundante.

He jugado partidos estilo "somos todos maletas", que son algo así como las Olimpiadas Especiales. Pero aún en esos partidos, me destaco por mi inhabilidad y torpeza.

Ha llegado a ser un motivo de orgullo.

Anónimo dijo...

Es la crueldad de la naturaleza, crea neuróticos pata dura, para mantener el equilibrio en el que los más fuertes se quedan con más minas y los débiles se dedican a leer comics.