domingo, octubre 29, 2006

La cárcel de 8 huesos- Capitulo 44 - "La meta es..."

11 comentarios:

sou y todas esas cosas inauditas dijo...

el que pide un cerebro justamente es usted?
igual el camino amarillo lleva a un lugar tan esmeralda que no puede menos que ser absolutamente disfrutado

Lucianob dijo...

Como se extraña muchas veces más el contorno que el sitio en sí que abandonamos, no? Felicitaciones por la nueva oficina, de todas formas. Espero que aumente el confort y la música para volar.

soledad dijo...

Realmente que buena manera en la que la cárcel de los ocho huesos se muestra! que buen libro

Clarita dijo...

Buena suerte Kráneo!

Yisus from Nazaret dijo...

cambiar los lugares siempre es bueno, y cambiar los caminos tambien.
Felicitaciones, y sí, sosbich es un payaso hijo de puta.

Fabian Zalazar dijo...

Ay Kraneus, sintiendo afecto por objetos y paisajes mínimos. Me alegra no ser el unico.
Te cuento una intimidad, que de seguro ya no la voy a dibujar: cuando trabajaba en una oficina, llegué a tener una solo para mi durante un par de años, cuando me fuí me despedí de ella hablándole en voz alta.

Saludos
F Z

Robertovs dijo...

¿Kraneo, te vas al bajo? Bah, las dibujos de las anteriores historias parecían del alto. Esas casas bajas y pobres con pintadas parecen del oeste del bajo. ¿Cuándo vas a contar las "cosas terribles" que pasaron en el Colegio San Martín (ex supongo, no quedan colegios nacionales, ¿O pasó a ser provincial y se siguió llamando igual?). Me acuerdo cuando robamos el buho embalsamado y el craneo (humano, no el tuyo, humano como el tuyo pero el tuyo) para la fiesta de egresados, en la que tocaba un grupo que imitaba, muy bien, a Los Beatles. ¿Qué habrá sido de la Quiroz, la profe de literatura? ¿Qué de Victor Flury, el profe de filo? Neuquen me pone nostalgioso. rvs

DagNasty dijo...

No tengo dudas que a pesar de la nostalgia vos le vas a encontrar lo suyo al camino nuevo. Un abrazo.

maxaguirre dijo...

Amigo Kraneo, deberia saber que el camino recien existe cuando uno lo recorrio, solo se puede ver si giramos la cabeza y miramos nuestros pasos. Ah! y me olvidaba, sepa amigo Kraneo que todas las valdosas son amarillas por eso es dificil distinguir el camino correcto.

Anónimo dijo...

Cualquier camino que tenga corazón... ay, amigo... acabo de llegar ayer. Me siento también al comienzo de un camino nuevo, pero el camino sin corazón no quiere dejarme ir, no sin hacérmelo pagar caro primero, tal vez demasiado...
J.

Kwaichang Kráneo dijo...

Gracias a toda la gente por los comentarios, ya tendré oportunidad de responder y saludar a cada uno de mis amigos internéticos. Sucede que el resultado de mi mudanza es que todavía no tengo internet en mi oficina y entre laburo y demás, todo se hace más difícil. ¡Nos leemos!